Tengo miedo.
Supongo que cuando se nace, también se tiene miedo, pero es algo que olvidamos con el paso del tiempo. Igual que ocurre con los cambios, mientras suceden, si te das cuenta, te sientes como en carne viva. Y, luego, al tiempo del cambio, cuando ya todo se ha acomodado nuevamente, ya no recuerdas la sensación que te invadia mientras todo cambiaba.
Necesitamos un cambio, yo necesito un cambio.
Mejor si cambiamos los dos en un mismo sentido; pero estamos perdidos, o al menos, yo no te encuentro.
Muchas veces se dice "este es el último intento", y se repite la frase siempre con la convicción de que esta vez es cierto. Pero suele llegar un momento en el que la frase se cumple; si no definitivamente, si por un buen espacio de tiempo.
Se puede recular, de hecho, ya se sabe, rectificar es de sabios.
Pero para poder rectificar, hay que tomar una decisión. Arriesgarse en busca de la felicidad. Arriesgarse en busca de la vida.
Me siento decidida, no quiero flaquear.
No quiero que escojamos distinto.

Cuando sientes que necesitas un cambio, es que ya lo has pensado bastante. No tengas miedo y actúa, no te arrepentirás. Yo acabo de cambiar de vida, me arriesgué y gané. Si ya lo has intentado varias veces y no ha sido posible, es que no tiene remedio, es mejor tomar una decisión de una vez por todas, aunque te cueste. Repito: no te arrepentirás.
Fuerza, ánimo y besos
pues si, tiene razón charlitox. Si ya lo has intentado y no funciona, es que algo no va bien.
Los cambios son buenos, renuevan lo que estaba aposentado, te dan otra vision, te traen cosas nuevas y frescas.
Pero claro a veces no es agradable, pues tienes que salir de tu rutina que te da confort, tienes que moverte y cambiar de posicion, y eso da pereza y miedo.
Empezar de nuevo a veces es mejor que intentar arreglar lo que se ha hecho mal.
Y si algo de lo que dejas debe ser para ti, la vida ya se encargará de devolvertelo cuando sea el momento.
Un beso y una sonrisa