Hoy me ha pasado una cosa. Sin importancia, pero me ha hecho pensar, y eso, siempre es bueno...
Salgo del trabajo y voy camino de la consulta del medico nutricionista, para ponerme a dieta, una vez más, pero esta vez en serio. Caminando por mi ciudad natal, que ya no es la de mi residencia, y ese hecho hace que mire de forma diferente las cosas siempre que camino por Villanatal (nombre ficticio, inventado para la ocasión)
En un momento dado veo delante de mi un camión aparcando, bueno, más bien haciendo las mil maniobras para meter el gigante entre dos coches, sin darle a ninguno de los dos... y me sorprende una voz femenina dando indicaciones al conductor, desde el balcón de la finca de enfrente. Es mi compañera de colegio Betty Boop (si, la acabo de bautizar para la ocasión tambien...). Observo la escena. La miro a ella como le dice al del camión (que intuyo su nueva pareja): "tira, tira, que no le das...". Él la descubre asomándose al parabris para ver quién es quién le indica. Y se miran.
Y yo sigo caminando. Una vez más, Villanatal, con sus calles y con su gente, me ha devuelto a mi pasado.
Y recuerdo la vida de Betty Boop, en nuestra infancia.
Éramos amiga, o más bien, compañeras del cole, de lo que hacíamos entonces, EGB.
Betty Boop dió rienda suelta prematuramente a sus instintos carnales, pero de "calentar" a los chicos no pasaba... Se ponía "rockys" (alguien se acuerda?) a la hora del patio, y los chicos se dedicaban a correr tras ella, que no paraba de dar vueltas al patio con una manada hambrienta de ver carne fresca, con toda su inocencia, pero hambrientos de descubrir...
Terminamos el cole y cada una siguio por diferentes caminos. Yo seguí estudiando. Ella no sé muy bien lo que hizo, pero según tengo entendido, no hizo gran cosa después del cole.
Y un dia, años después, a través de otra compañera del cole, "la egipcia", supe de Betty Boop.
Se habia casado con un tio rico de un pueblo vecino, que como regalo de bodas le dió una visa oro. Y recuerdo perfectamente cómo nos lo contó a "la egipcia" y a mi, un día que coincidimos las tres. Materialismo en su más pura esencia.
Tuvieron un hijo, que estaba enfermo, tenía algún tipo de retraso. Y todos sabemos que hay cosas que el dinero no puede comprar. La felicidad y la salud, basicamente.
Pero ella estaba muy contenta de su visa oro y de su mercedes aparcado en la puerta, cumpliendo con su papel de amita de casa. A mi no me pareció feliz en ningún momento.
Y hoy, allí estaba Betty Boop. En pijama a las 7 de la tarde, con 15 kilos más en el cuerpo, viviendo en una vieja finca después de su divorcio con el de la visa oro, y esperando a su principe.
Su principe, un chaval mal carado, con cara de estar rendido de trabajar. Su principe, que al ver a su princesa en el balcón, se le ha iluminado la cara como si estuviera saliendo el sol, en lugar de anocheciendo.
Y cuando la volví a mirar a ella, tal vez por ultima vez, la vi feliz.
O al menos, más feliz que la última vez que la habia visto.
Ha sido bonito.
Villanatal, igual que el resto de las ciudades del mundo, si estás atento, te hacen pensar.